PAPEL DE NUESTRO PROGRAMA DE DESARROLLO DEL PENE


Advertencia, por favor, leer atentamente

Algunos de nuestros visitantes nos expresan dudas a propósito de la orientación del método que presentamos y de su eficacia. Estas dudas se deben al hecho de que muchos médicos y algunos sitios con contenido médico no reconocen la eficacia del método natural de agrandamiento del pene, mientras que la mayoría de los sitios, inclusos los en español, aseguran lo contrario, es decir que su método está aprobado por los médicos, y hasta ponen página de recomendación médica. La vastedad de las opiniones y de las afirmaciones divergentes en tema de agrandamiento del pene sólo aumenta la confusión de los interesados y oculta la realidad. Para dar un poco de luz a toda esta confusión, era evidente que por lo menos nuestro sitio tenía que poner en claro su posición y su papel de manera neta y precisa.

Ante todo, el método que estamos vendiendo a través de este sitio no tiene nada que ver con la medicina. En ninguna parte de nuestras páginas se asegura que el programa tenga carácter médico, ni mucho menos que esté aprobado por los médicos. Sitios innumerables de agrandamiento del pene aseguran lo contrario y pretenden que su método natural sea aprobado por los especialistas de la salud. De ahí nacen todas las dudas, y justamente, todas las críticas provenientes de los sitios que se ocupan de salud.

Hay que aclarar bien que el método natural de agrandamiento del pene presentado por nuestro sitio y por otros sitios no está reconocido o aprobado por la medicina ni nunca lo fue. Decir el contrario es simplemente mentir, no sólo con respecto al método natural, sino también con respecto a todos los demás métodos: ningún método de agrandamiento del pene, que se trate de extensores, bombas, píldoras, estiradores, etc, están reconocidos por el médico, excepto la cirugía, claramente. Y no lo es todo: la medicina nunca se ha ocupado del tema, no se ha hecho nunca ninguna búsqueda sobre el sujeto. Un médico no puede, lógicamente, reconocer algo que no le resulta.

¿Cuál es la realidad entonces? ¿Cómo explicar nuestra posición? ¿Cómo podemos garantizar que el método funciona y no provoca efectos secundarios?

Ante todo empezemos por los efectos secundarios: un médico puede no reconocer la eficacia del método, de acuerdo, pero cualquier médico puede asegurarle que los ejercicios naturales no provocan daños, excepto si los hacemos con el pene en completa erección (lo que debe evitarse). Mientras que al respecto de la eficacia del método, la respuesta es más compleja y una pequeña digresión es necesaria: en primer lugar, el papel principal de la medicina es preservar la salud de las personas. La medicina se ocupa por lo tanto del lado clínico y terapéutico del cuerpo y sus esferas de interés se limitan:

  1. al control de la salud
  2. a la cura de las enfermedades o de las heridas, a las soluciones de problemas de salud mediante medicamentos, tratamientos o intervenciones quirúrgicas
  3. a la prevención
La medicina está tan ocupada por estos tres temas (muy vastos por otra parte y para nada dominados) que no puede ocuparse de aspectos marginales, como la belleza, la forma y el desarrollo del cuerpo. Tan sólo la preservación de la salud requiere tantos esfuerzos, inversiones y estudios que no queda espacio para nada más.

Pero, el ámbito del bienestar no se limita a estos tres aspectos. El médico puede ayudarle a estar en salud, pero no va más allá, a menos que no se trate de cirugía estética, algo que da mucho dinero y que se resuelve con una operación. La medicina no se ocupa del perfeccionamiento de la forma física, pero sobretodo no abarca el desarrollo personal. Hay otras ramas para eso. Claro, los médicos podrán sugerirle algunas ramas sin reconocerlas como terapias y pueden perfectamente ignorar muchas otras. Por ejemplo, la mayor parte de los remedios naturales no están reconocidos por la medicina. Algunas artes que mejoran la salud, como el Tai Chi, la acupuntura, el shatzu, el Qi Gong, la quiropráctica y muchas otras no estaban reconocidas hace varios años atrás y algunas no lo son todavía. Hay un gran número de disciplinas y de remedios que, a pesar de funcionar, no están reconocidos (o no lo han sido) por los médicos. Y estos remedios no tienen relación sólo con la salud, sino también y sobretodo con el desarrollo personal.

Las razones de estas situaciones son evidentes: un médico puede hacerle un diagnóstico y recomendarle algo, que sea un medicamento, un tratamiento o una dieta. Se trata de una relación de causa y de efecto. Mientras que el desarrollo personal no funciona necesariamente de la misma forma, un mejoramiento requiere frecuentemente una preparación, un entrenamiento específico al cabo del cual se obtienen resultados. Esto requiere una participación activa de parte del interesado y los progresos dependen de la calidad de su aplicación. Además, un médico no puede aprobar algo cuya validez no haya sido experimentada clínicamente o confirmada por estudios científicos por parte del ambiente médico. Sin embargo todo eso no quiere decir que un remedio natural, probado por el uso y confirmado por una tradición secular o milenaria no pueda, posiblemente por un costo menor, dar resultados parecidos, si no mejores que los que se obtienen mediante un criterio clínico.
En efecto, la eficacia confirmada por muchas alternativas naturales existentes ha sido, al final, por lo menos reconocida por la medicina. Hoy en día, algunas artes como la quiropráctica, el Tai Chi, o la acupuntura han adquirido tanta popularidad que, aunque si no fueran demostradas científicamente, son sin embargo reconocidas.

Las técnicas naturales de agrandamiento del pene se basan sobre principios transmitidos por antiguas culturas, por lo tanto basados sobre antiguos métodos tradicionales, probados por el uso y descubiertos sólo recientemente por el mundo moderno. Hoy en día existen menos tabús con respecto al sexo y una mayor valorización de la identidad sexual, por lo tanto, un número siempre mayor de hombres se interesan a la eventualidad de mejorar su forma sexual y de aumentar las dimensiones de sus penes. A parte de todo, las técnicas de agrandamiento del pene siempre han sido obstaculizadas por la inhibición que la mayoría de los hombres demostraban en tener que admitir su deseo de aumentar el tamaño del pene. Internet ha facilitado mucho el nuevo descubrimiento de estas técnicas, gracias a la privacidad y al anonimato incondicionales que ofrece a todos los interesados.

En definitiva, hay que añadir sólo que los métodos de agrandamiento del pene presentes en internet, aunque si funcionan, constituyen un fenómeno nuevo y son sujetos a muchos abusos. El agrandamiento del pene circula en internet desde el comienzo de los años 1990. Centenares de sitios se ocupan del tema (aunque si la mayoría son de calidad mediocre) y miles de hombres ya han utilizado el método. Si éste fuera todo una mentira y una estafa, ¿el fenómeno hubiera durado hasta hoy?

Concluyendo: considere este método por lo que es: un método de desarrollo personal. Si usted tiene cualquier problema o dudas con carácter urológico, déjese atender por un médico, nosotros no podemos brindarle ayuda en este aspecto. Nuestro objetivo es mejorar su vida sexual mediante técnicas prácticas, preparadas con pasión y por expertos, cuya preocupación principal nunca ha sido el diagnóstico de un problema clínico, sino la vida sexual en su realidad práctica y en su experiencia cotidiana. Un conocimiento transmitido por hombres para hombres.





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